
Una boca con dientes de reserva: el secreto de los tiburones (y por qué nosotros no lo tenemos)
Un tiburón puede perder miles de dientes y nunca quedarse sin ellos. Cómo funciona su banda de reemplazo, qué tiene que ver con el flúor y por qué nosotros solo tenemos dos juegos.
Un tiburón puede perder decenas de miles de dientes a lo largo de su vida, y nunca se queda sin ellos. Cuando uno se cae, otro ocupa su lugar. Por eso las playas de algunas regiones están llenas de dientes de tiburón, y por eso son de los fósiles más comunes del mundo.
Para una persona que acaba de perder una muela, suena casi a injusticia. ¿Por qué ellos sí y nosotros no? La respuesta está en un tejido escondido en la mandíbula, y la ciencia lleva años estudiándolo.

Una banda transportadora de dientes
Los dientes de un tiburón no están fijos en el hueso como los nuestros. Están anclados en la encía, en varias filas. Detrás de cada diente en uso esperan otros en formación, acostados hacia el interior de la boca. Cuando el de adelante se rompe o se cae, el siguiente avanza y se levanta para ocupar su lugar.
Según el grupo de tiburones, el reemplazo puede tardar desde días hasta meses. Los tiburones terrestres, el grupo más numeroso, pueden perder unos 35,000 dientes en la vida. Es un sistema pensado para el desgaste: un tiburón no necesita cuidar sus dientes porque siempre tendrá otros.

Un diente para cada dieta
Hay unas 500 especies de tiburones, y sus dientes cambian según lo que comen. El tiburón blanco tiene dientes triangulares y aserrados, hechos para cortar. El tiburón duende tiene dientes finos como agujas, para atrapar presas resbaladizas. El tiburón ángel, que vive pegado al fondo, tiene dientes más planos para sujetar y triturar.
Eso permite a los paleontólogos identificar especies a partir de un solo diente fósil. El más famoso es el del megalodón, un tiburón extinto cuyos dientes podían superar los 17 centímetros.

Un esmalte con flúor de fábrica
Hay otro detalle con conexión directa con tu pasta de dientes. La capa externa de los dientes de tiburón, llamada enameloide, está hecha de fluorapatita, un mineral rico en flúor. Un estudio publicado en 2015 en RSC Advances midió alrededor de un 3 % de flúor en el enameloide de varias especies actuales. En el esmalte humano, la cifra fue del 0.01 %.
Nuestro esmalte está hecho de hidroxiapatita. Cuando usamos pasta con flúor, una pequeña parte de ese mineral se transforma en fluorapatita en la superficie, que resiste mejor el ataque de los ácidos. En cierto sentido, el flúor de la pasta nos acerca un poco a lo que el tiburón ya trae de nacimiento.
El giro: nosotros también tuvimos ese tejido
La gran pregunta es por qué los humanos solo tenemos dos denticiones: la de leche y la permanente. Un equipo de la Universidad de Sheffield dirigido por Gareth Fraser estudió embriones de pintarroja, un tiburón pequeño, y encontró los genes que forman la lámina dental, una banda de células que produce los dientes nuevos una y otra vez.
La sorpresa es que los humanos tenemos esos mismos genes y también formamos una lámina dental. Con ella se construyen los dientes de leche y los permanentes. Después, en nuestra especie, esa lámina se degrada. Los investigadores sugieren que algún día podría estudiarse cómo reactivarla, aunque por ahora es una línea de investigación, no un tratamiento.
Lo que se sabe y lo que sigue en discusión
Documentado:
- Los tiburones reemplazan sus dientes de forma continua durante toda la vida.
- La forma de sus dientes depende de su dieta.
- Su enameloide contiene mucho más flúor que el esmalte humano.
- Humanos y tiburones comparten genes de la lámina dental.
En investigación:
- Si algún día será posible reactivar la formación de dientes en humanos adultos.
Mientras tanto, solo tenemos dos juegos
Un diente permanente perdido no vuelve a salir. Por eso conviene cuidarlo y, si falta, valorar cómo reemplazarlo antes de que los dientes vecinos se muevan. Te lo explicamos en ¿Qué pasa si te falta un diente y dejas el espacio sin tratar? y en ¿Cuánto tarda un implante dental?
El tiburón puede permitirse perder miles de dientes. Nosotros tenemos 32, y tienen que durarnos toda la vida.
Fuentes consultadas
- Natural History Museum — What can shark teeth tell us?
- BBC Science Focus — The evolutionary hack that keeps shark teeth sharp
- Lübke, A. et al. (2015). RSC Advances — composición del enameloide de dientes de tiburón
- Medical News Today — estudio de Gareth Fraser sobre la lámina dental (Developmental Biology)
- Hawaiʻi Department of Land and Natural Resources — Teeth and jaws
