{"id":2716,"date":"2026-11-01T17:00:00","date_gmt":"2026-11-01T17:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/?p=2716"},"modified":"2026-10-19T02:21:51","modified_gmt":"2026-10-19T02:21:51","slug":"periodontitis-y-salud-general","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/periodontitis-y-salud-general\/","title":{"rendered":"Periodontitis y salud general: lo que tus enc\u00edas pueden decir del resto de tu cuerpo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La periodontitis es una enfermedad inflamatoria cr\u00f3nica de las enc\u00edas y del hueso que sostiene los dientes. Durante a\u00f1os se consider\u00f3 un problema exclusivamente bucal, pero hoy se sabe que se relaciona con otras enfermedades, en especial la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.<\/strong> Entender esa relaci\u00f3n, y tambi\u00e9n sus l\u00edmites, ayuda a ver el cuidado de las enc\u00edas como parte de la salud general.<\/p>\n<p><em>Imagina esta escena hipot\u00e9tica:<\/em> Carmen tiene 55 a\u00f1os y diabetes tipo 2 desde hace seis. Toma su medicamento, camina por las tardes y aun as\u00ed su hemoglobina glucosilada no termina de bajar. En la \u00faltima consulta, su m\u00e9dica le hace una pregunta inesperada: \u201c\u00bfLe sangran las enc\u00edas?\u201d. Carmen se r\u00ede. Lleva a\u00f1os viendo sangre al cepillarse y nunca pens\u00f3 que eso tuviera algo que ver con su az\u00facar.<\/p>\n<h2>Una enfermedad m\u00e1s com\u00fan de lo que parece<\/h2>\n<p>La periodontitis grave se encuentra entre las condiciones de salud m\u00e1s frecuentes del mundo: se estim\u00f3 que afectaba a alrededor del 11% de la poblaci\u00f3n global (Kassebaum et al., 2014). En Estados Unidos, una encuesta nacional encontr\u00f3 que m\u00e1s del 40% de los adultos de 30 a\u00f1os o m\u00e1s ten\u00eda alg\u00fan grado de periodontitis (Eke et al., 2018). Muchas de esas personas no lo saben, porque la enfermedad suele avanzar sin dolor.<\/p>\n<h2>De la boca al resto del cuerpo<\/h2>\n<p>En la periodontitis, la comunidad de bacterias que vive bajo la enc\u00eda pierde su equilibrio. Algunas especies, como <em>Porphyromonas gingivalis<\/em>, pueden alterar la respuesta del sistema inmunitario y favorecer un ambiente inflamatorio que se perpet\u00faa (Hajishengallis, 2015). Las enc\u00edas inflamadas forman, en conjunto, una superficie de tejido ulcerado por la que bacterias y sustancias inflamatorias pueden pasar a la sangre.<\/p>\n<p>Los investigadores han descrito varios mecanismos posibles que conectan la inflamaci\u00f3n de las enc\u00edas con otros \u00f3rganos: el paso de bacterias al torrente sangu\u00edneo, la liberaci\u00f3n de mediadores inflamatorios y cambios en la forma en que responde el sistema inmunitario de todo el cuerpo (Hajishengallis y Chavakis, 2021). Estos mecanismos ayudan a explicar por qu\u00e9 la periodontitis aparece asociada a varias enfermedades cr\u00f3nicas (Genco y Sanz, 2020).<\/p>\n<h2>Diabetes: una calle de doble sentido<\/h2>\n<p>La relaci\u00f3n con la diabetes es la mejor documentada. Un consenso internacional de especialistas en periodoncia y diabetes concluy\u00f3 que la relaci\u00f3n es bidireccional: la diabetes, sobre todo cuando no est\u00e1 bien controlada, aumenta el riesgo y la gravedad de la periodontitis, y la periodontitis se asocia con un peor control de la glucosa y con m\u00e1s complicaciones de la diabetes (Sanz et al., 2018).<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s interesante es lo que ocurre al tratar las enc\u00edas. Una revisi\u00f3n Cochrane que analiz\u00f3 ensayos cl\u00ednicos encontr\u00f3 que el tratamiento periodontal en personas con diabetes reduce la hemoglobina glucosilada de forma modesta pero significativa, alrededor de 0.4 puntos porcentuales a los tres o cuatro meses y unos 0.3 puntos a los seis meses, con evidencia de certeza moderada (Simpson et al., 2022). Puede parecer poco, pero es una mejora comparable a la que se busca con algunos ajustes de medicaci\u00f3n, y se suma al tratamiento m\u00e9dico, no lo sustituye.<\/p>\n<h2>Coraz\u00f3n y vasos sangu\u00edneos: asociaci\u00f3n, no causa demostrada<\/h2>\n<p>Muchos estudios han encontrado que las personas con periodontitis tienen mayor riesgo de enfermedad cardiovascular ateroscler\u00f3tica, como infartos o accidentes cerebrovasculares. Un consenso conjunto de sociedades europeas y estadounidenses de periodoncia concluy\u00f3 que existe evidencia epidemiol\u00f3gica consistente de esa asociaci\u00f3n (Tonetti et al., 2013). Un consenso m\u00e1s reciente, con participaci\u00f3n de especialistas en cardiolog\u00eda, reafirm\u00f3 la relaci\u00f3n y propuso que m\u00e9dicos y dentistas colaboren en la detecci\u00f3n de ambos problemas (Sanz et al., 2020).<\/p>\n<p>Sin embargo, hay que leer esto con cuidado. La Asociaci\u00f3n Americana del Coraz\u00f3n revis\u00f3 la evidencia y concluy\u00f3 que la asociaci\u00f3n existe y no se explica del todo por factores comunes como el tabaco, pero que no hay pruebas suficientes para afirmar que la periodontitis cause la enfermedad cardiovascular ni que tratarla prevenga los infartos (Lockhart et al., 2012). Lo que s\u00ed se ha observado es que el tratamiento periodontal intensivo, despu\u00e9s de una reacci\u00f3n inflamatoria pasajera en los primeros d\u00edas, mejor\u00f3 a los seis meses la funci\u00f3n de los vasos sangu\u00edneos en un ensayo cl\u00ednico (Tonetti et al., 2007).<\/p>\n<h2>\u00bfY el cerebro?<\/h2>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os ha llamado la atenci\u00f3n un estudio que encontr\u00f3 enzimas de <em>Porphyromonas gingivalis<\/em> en el tejido cerebral de personas con enfermedad de Alzheimer y que, en modelos animales, observ\u00f3 efectos que sugieren una posible participaci\u00f3n de esta bacteria (Dominy et al., 2019). Es una l\u00ednea de investigaci\u00f3n interesante, pero todav\u00eda preliminar: no permite afirmar que la enfermedad de las enc\u00edas cause Alzheimer. Conviene desconfiar de titulares que lo presenten como un hecho.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo leer esta informaci\u00f3n sin alarmarse<\/h2>\n<ul>\n<li><strong>Asociaci\u00f3n no es causalidad.<\/strong> Que dos enfermedades aparezcan juntas no significa que una provoque la otra. Pueden compartir causas como el tabaco, la mala alimentaci\u00f3n o la inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica.<\/li>\n<li><strong>La diabetes es la relaci\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida.<\/strong> Tratar la periodontitis puede ayudar a mejorar el control de la glucosa (Simpson et al., 2022).<\/li>\n<li><strong>Cuidar las enc\u00edas no sustituye otros tratamientos.<\/strong> Es una pieza m\u00e1s del cuidado general de la salud.<\/li>\n<li><strong>La periodontitis se puede controlar.<\/strong> Con tratamiento profesional y buena higiene diaria, la inflamaci\u00f3n disminuye y la enfermedad puede estabilizarse.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Se\u00f1ales para pedir una valoraci\u00f3n periodontal<\/h2>\n<ul>\n<li>Enc\u00edas que sangran con frecuencia.<\/li>\n<li>Mal aliento persistente.<\/li>\n<li>Enc\u00edas retra\u00eddas o dientes que parecen \u201cm\u00e1s largos\u201d.<\/li>\n<li>Dientes que se mueven o se separan.<\/li>\n<li>Tener diabetes, fumar o tener antecedentes familiares de p\u00e9rdida dental temprana.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Preguntas frecuentes<\/h2>\n<p><strong>Si tengo diabetes, \u00bfdebo informar a mi dentista?<\/strong> S\u00ed. Es un dato importante para planear el tratamiento y para valorar el riesgo periodontal. De la misma manera, conviene que tu m\u00e9dico sepa si tienes periodontitis.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTratar mis enc\u00edas baja mi riesgo de infarto?<\/strong> Por ahora no est\u00e1 demostrado. S\u00ed se sabe que reduce la inflamaci\u00f3n local y que mejora la salud de la boca, y algunos estudios muestran mejoras en marcadores vasculares.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa periodontitis tiene cura?<\/strong> El da\u00f1o en el hueso no se recupera por completo, pero la enfermedad puede controlarse y mantenerse estable durante muchos a\u00f1os con tratamiento y seguimiento.<\/p>\n<h2>El final de la historia<\/h2>\n<p>En nuestro caso hipot\u00e9tico, Carmen acudi\u00f3 a una valoraci\u00f3n periodontal. Le diagnosticaron periodontitis moderada y recibi\u00f3 un tratamiento de limpieza profunda, junto con instrucciones para limpiar entre sus dientes cada d\u00eda. Unos meses despu\u00e9s, sus enc\u00edas ya no sangraban y, en su siguiente an\u00e1lisis, su hemoglobina glucosilada hab\u00eda bajado un poco m\u00e1s que en los controles anteriores. No fue una cura milagrosa, sino una pieza m\u00e1s que encaj\u00f3 en su cuidado. La historia de Carmen resume el mensaje: la boca no est\u00e1 separada del resto del cuerpo.<\/p>\n<h2>Si quieres que lo revise un profesional<\/h2>\n<p>Conoce m\u00e1s sobre la <a href=\"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/periodontal-care-tijuana\/\">periodoncia y el cuidado de enc\u00edas en The Special Teeth<\/a>. Si vienes de Estados Unidos, nuestra <a href=\"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/dental-tourism-dentist-near-san-diego\/\">gu\u00eda para planear tu visita a Tijuana<\/a> te ayuda con el cruce y los traslados. Cuando quieras, puedes <a href=\"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/request-an-appointment\/\">solicitar una valoraci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Dominy, S. S., Lynch, C., Ermini, F., Benedyk, M., Marczyk, A., Konradi, A., Nguyen, M., Haditsch, U., Raha, D., Griffin, C., Holsinger, L. J., Arastu-Kapur, S., Kaba, S., Lee, A., Ryder, M. I., Potempa, B., Mydel, P., Hellvard, A., Adamowicz, K., . . . Potempa, J. (2019). Porphyromonas gingivalis in Alzheimer&#8217;s disease brains: Evidence for disease causation and treatment with small-molecule inhibitors. <em>Science Advances, 5<\/em>(1), Article eaau3333. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1126\/sciadv.aau3333\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1126\/sciadv.aau3333<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Eke, P. I., Thornton-Evans, G. O., Wei, L., Borgnakke, W. S., Dye, B. A., &amp; Genco, R. J. (2018). Periodontitis in US adults: National Health and Nutrition Examination Survey 2009\u20132014. <em>The Journal of the American Dental Association, 149<\/em>(7), 576\u2013588.e6. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.adaj.2018.04.023\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.adaj.2018.04.023<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Genco, R. J., &amp; Sanz, M. (2020). Clinical and public health implications of periodontal and systemic diseases: An overview. <em>Periodontology 2000, 83<\/em>(1), 7\u201313. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/prd.12344\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/prd.12344<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Hajishengallis, G. (2015). Periodontitis: From microbial immune subversion to systemic inflammation. <em>Nature Reviews Immunology, 15<\/em>(1), 30\u201344. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/nri3785\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/nri3785<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Hajishengallis, G., &amp; Chavakis, T. (2021). Local and systemic mechanisms linking periodontal disease and inflammatory comorbidities. <em>Nature Reviews Immunology, 21<\/em>(7), 426\u2013440. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41577-020-00488-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41577-020-00488-6<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Kassebaum, N. J., Bernab\u00e9, E., Dahiya, M., Bhandari, B., Murray, C. J. L., &amp; Marcenes, W. (2014). Global burden of severe periodontitis in 1990\u20132010: A systematic review and meta-regression. <em>Journal of Dental Research, 93<\/em>(11), 1045\u20131053. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/0022034514552491\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/0022034514552491<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Lockhart, P. B., Bolger, A. F., Papapanou, P. N., Osinbowale, O., Trevisan, M., Levison, M. E., Taubert, K. A., Newburger, J. W., Gornik, H. L., Gewitz, M. H., Wilson, W. R., Smith, S. C., &amp; Baddour, L. M. (2012). Periodontal disease and atherosclerotic vascular disease: Does the evidence support an independent association? A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation, 125<\/em>(20), 2520\u20132544. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1161\/cir.0b013e31825719f3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1161\/cir.0b013e31825719f3<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Sanz, M., Ceriello, A., Buysschaert, M., Chapple, I., Demmer, R. T., Graziani, F., Herrera, D., Jepsen, S., Lione, L., Madianos, P., Mathur, M., Montanya, E., Shapira, L., Tonetti, M., &amp; Vegh, D. (2018). Scientific evidence on the links between periodontal diseases and diabetes: Consensus report and guidelines of the joint workshop on periodontal diseases and diabetes by the International Diabetes Federation and the European Federation of Periodontology. <em>Journal of Clinical Periodontology, 45<\/em>(2), 138\u2013149. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/jcpe.12808\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/jcpe.12808<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Sanz, M., Marco del Castillo, A., Jepsen, S., Gonzalez-Juanatey, J. R., D&#8217;Aiuto, F., Bouchard, P., Chapple, I., Dietrich, T., Gotsman, I., Graziani, F., Herrera, D., Loos, B., Madianos, P., Michel, J.-B., Perel, P., Pieske, B., Shapira, L., Shechter, M., Tonetti, M., . . . Wimmer, G. (2020). Periodontitis and cardiovascular diseases: Consensus report. <em>Journal of Clinical Periodontology, 47<\/em>(3), 268\u2013288. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/jcpe.13189\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/jcpe.13189<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Simpson, T. C., Clarkson, J. E., Worthington, H. V., MacDonald, L., Weldon, J. C., Needleman, I., Iheozor-Ejiofor, Z., Wild, S. H., Qureshi, A., Walker, A., Patel, V. A., Boyers, D., &amp; Twigg, J. (2022). Treatment of periodontitis for glycaemic control in people with diabetes mellitus. <em>Cochrane Database of Systematic Reviews, 2022<\/em>(4), Article CD004714. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1002\/14651858.cd004714.pub4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1002\/14651858.cd004714.pub4<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Tonetti, M. S., D&#8217;Aiuto, F., Nibali, L., Donald, A., Storry, C., Parkar, M., Suvan, J., Hingorani, A. D., Vallance, P., &amp; Deanfield, J. (2007). Treatment of periodontitis and endothelial function. <em>New England Journal of Medicine, 356<\/em>(9), 911\u2013920. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1056\/nejmoa063186\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1056\/nejmoa063186<\/a><\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Tonetti, M. S., Van Dyke, T. E., &amp; Working Group 1 of the Joint EFP\/AAP Workshop. (2013). Periodontitis and atherosclerotic cardiovascular disease: Consensus report of the Joint EFP\/AAP Workshop on Periodontitis and Systemic Diseases. <em>Journal of Clinical Periodontology, 40<\/em>(S14), S24\u2013S29. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/jcpe.12089\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/jcpe.12089<\/a><\/p>\n<p style='font-size:14px;color:#4F5F69'>Imagen principal: <a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@dentistozkanguner?utm_source=the_special_teeth&amp;utm_medium=referral\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ozkan Guner<\/a> \/ Unsplash. Las fotograf\u00edas son im\u00e1genes de stock ilustrativas: no muestran pacientes, casos ni resultados de The Special Teeth.<\/p>\n<p>Informaci\u00f3n educativa. La valoraci\u00f3n profesional determina el diagn\u00f3stico y las opciones apropiadas para cada persona.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La enfermedad de las enc\u00edas no se queda en la boca. Qu\u00e9 se sabe de su relaci\u00f3n con la diabetes, el coraz\u00f3n y otras enfermedades, y qu\u00e9 es asociaci\u00f3n y qu\u00e9 no est\u00e1 demostrado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2835,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"page_builder":"","footnotes":""},"categories":[30],"tags":[],"class_list":["post-2716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-salud-y-nutricion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2716"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2891,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2716\/revisions\/2891"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}