{"id":2808,"date":"2026-10-23T16:00:00","date_gmt":"2026-10-23T16:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/?p=2808"},"modified":"2026-10-29T15:53:46","modified_gmt":"2026-10-29T15:53:46","slug":"diente-fisurado-dolor-al-morder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/diente-fisurado-dolor-al-morder\/","title":{"rendered":"Diente fisurado: cuando duele al morder y la radiograf\u00eda &#8220;no muestra nada&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Duele solo al morder ciertas cosas, a veces al soltar la mordida, y luego desaparece durante d\u00edas. Vas al dentista, te toman radiograf\u00edas y te dicen que &#8220;no se ve nada&#8221;. Ese patr\u00f3n tan desconcertante tiene nombre: s\u00edndrome del diente fisurado.<\/strong> Es una de las causas de dolor dental m\u00e1s dif\u00edciles de diagnosticar, y entenderla puede ahorrarte meses de incertidumbre.<\/p>\n<p><em>Imagina esta escena hipot\u00e9tica:<\/em> Ricardo tiene 47 a\u00f1os y es un gran aficionado a las palomitas. Desde hace unas semanas, cada vez que muerde algo duro del lado izquierdo siente una punzada el\u00e9ctrica, breve e intensa. Lo curioso es que el dolor aparece m\u00e1s al soltar que al apretar. Con el agua fr\u00eda tambi\u00e9n le molesta un poco. Ya fue a una consulta, le tomaron una radiograf\u00eda y no encontraron caries ni infecci\u00f3n. Ricardo empieza a pensar que se lo est\u00e1 imaginando.<\/p>\n<p>No se lo est\u00e1 imaginando. Lo que describe es un cuadro cl\u00e1sico que la odontolog\u00eda conoce desde hace d\u00e9cadas.<\/p>\n<h2>Un nombre con m\u00e1s de medio siglo<\/h2>\n<p>El t\u00e9rmino &#8220;s\u00edndrome del diente fisurado&#8221; se populariz\u00f3 en 1964, cuando se describieron pacientes con dolor al masticar sin una causa visible en los ex\u00e1menes habituales (Cameron, 1964). Desde entonces se sabe que una grieta muy fina, que no siempre se ve a simple vista ni en una radiograf\u00eda, puede atravesar el esmalte y la dentina y provocar molestias intermitentes.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 duele de esa forma tan particular? Una explicaci\u00f3n aceptada es que, al morder, los fragmentos a cada lado de la fisura se separan ligeramente y mueven el l\u00edquido que hay dentro de los t\u00fabulos de la dentina. Ese movimiento estimula los nervios de la pulpa. Al soltar, los fragmentos vuelven a juntarse de golpe, y eso explica el famoso &#8220;dolor de rebote&#8221; (Banerji et al., 2010a).<\/p>\n<h2>\u00bfQui\u00e9n tiene m\u00e1s probabilidades de sufrirlo?<\/h2>\n<p>Las revisiones sobre el tema coinciden en algunos patrones. Las fisuras son m\u00e1s frecuentes en adultos de mediana edad y suelen aparecer en molares, sobre todo los inferiores, y en premolares superiores (Lubisich et al., 2010). Entre los factores asociados se mencionan las restauraciones grandes que debilitan las paredes del diente, el apretamiento o rechinamiento de dientes, morder objetos duros y ciertas formas de las c\u00faspides que concentran las fuerzas.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis de casos encontr\u00f3 adem\u00e1s un dato sorprendente: una parte importante de los dientes fisurados no ten\u00eda restauraciones o solo ten\u00eda restauraciones peque\u00f1as (Seo et al., 2012). En otras palabras, un diente &#8220;sano&#8221; tambi\u00e9n puede agrietarse si recibe fuerzas intensas y repetidas.<\/p>\n<h2>Las se\u00f1ales que conviene anotar<\/h2>\n<p>Como la fisura no siempre se ve, la descripci\u00f3n de los s\u00edntomas es una de las herramientas m\u00e1s valiosas para el diagn\u00f3stico (Banerji et al., 2010a). Estas son las pistas m\u00e1s t\u00edpicas:<\/p>\n<ul>\n<li>Dolor agudo y breve al morder alimentos duros o fibrosos, a menudo en un punto muy espec\u00edfico.<\/li>\n<li>Dolor al soltar la mordida, m\u00e1s que al apretar.<\/li>\n<li>Sensibilidad al fr\u00edo, y a veces a los dulces.<\/li>\n<li>Dificultad para se\u00f1alar con exactitud qu\u00e9 diente es el que duele.<\/li>\n<li>Molestias que aparecen y desaparecen durante semanas o meses.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Un gran estudio de una red de consultorios en Estados Unidos examin\u00f3 miles de dientes con fisuras visibles y encontr\u00f3 que no todas causaban s\u00edntomas. Ciertas caracter\u00edsticas externas, como fisuras que bloquean el paso de la luz o que se conectan con una restauraci\u00f3n, se relacionaban con m\u00e1s probabilidad de dolor (Hilton et al., 2017). Esto ayuda a entender por qu\u00e9 muchas personas tienen l\u00edneas en el esmalte sin ning\u00fan problema, mientras que otras sufren mucho con grietas casi invisibles.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo se busca una grieta que no se ve<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico suele combinar varias pruebas. Una de las m\u00e1s \u00fatiles es pedirle al paciente que muerda un instrumento especial, c\u00faspide por c\u00faspide, hasta reproducir el dolor. Tambi\u00e9n se usa la transiluminaci\u00f3n, que consiste en iluminar el diente con una luz intensa: si hay una fisura, la luz se detiene en ella. Los tintes, la magnificaci\u00f3n y retirar una restauraci\u00f3n antigua para mirar debajo tambi\u00e9n pueden ayudar (Banerji et al., 2010a).<\/p>\n<p>La radiograf\u00eda sigue siendo importante, pero por otro motivo: rara vez muestra la grieta, aunque s\u00ed permite descartar otras causas de dolor y detectar da\u00f1o en el hueso cuando la fisura ya ha avanzado (Lubisich et al., 2010). Por eso, una radiograf\u00eda &#8220;limpia&#8221; no significa que no haya nada.<\/p>\n<h2>No todas las grietas son iguales<\/h2>\n<p>La gravedad depende de hasta d\u00f3nde llega la fisura. Una l\u00ednea superficial en el esmalte casi nunca requiere tratamiento. Una c\u00faspide fracturada suele tener buen pron\u00f3stico porque el fragmento se retira y el diente se restaura. Una fisura que avanza hacia el centro del diente puede comprometer la pulpa. Y cuando la grieta divide el diente en dos o se extiende muy profundo en la ra\u00edz, conservarlo puede no ser posible (Kakka et al., 2022).<\/p>\n<p>Por eso el tiempo importa. Una fisura detectada a tiempo tiene muchas m\u00e1s opciones de tratamiento que una que sigui\u00f3 creciendo durante meses de masticaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>Las opciones de tratamiento<\/h2>\n<p>El objetivo principal es mantener unidos los fragmentos para que dejen de moverse al morder. Cuando la pulpa est\u00e1 sana, suele bastar con proteger el diente con una restauraci\u00f3n que cubra las c\u00faspides, como una corona o una incrustaci\u00f3n. A veces se coloca primero una protecci\u00f3n provisional para confirmar que el dolor desaparece antes de hacer el tratamiento definitivo (Banerji et al., 2010b).<\/p>\n<p>Las restauraciones adhesivas de resina tambi\u00e9n se han estudiado. En un seguimiento de siete a\u00f1os de dientes fisurados dolorosos restaurados con resina directa, la mayor\u00eda dej\u00f3 de doler y las restauraciones siguieron funcionando, aunque algunas necesitaron reparaciones con el tiempo (Opdam et al., 2008).<\/p>\n<p>No toda fisura detectada requiere tratamiento inmediato. En la misma red de consultorios, los dentistas tend\u00edan a recomendar tratamiento sobre todo cuando hab\u00eda s\u00edntomas, caries o una fisura evidente, mientras que muchas grietas sin molestias se dejaron en vigilancia (Hilton et al., 2020).<\/p>\n<h2>\u00bfY si la fisura lleg\u00f3 al nervio?<\/h2>\n<p>Cuando la pulpa est\u00e1 inflamada de forma irreversible o infectada, se necesita un tratamiento de conductos adem\u00e1s de la protecci\u00f3n con corona. Los resultados son alentadores: en un estudio, cerca de nueve de cada diez dientes fisurados tratados con endodoncia tuvieron \u00e9xito al a\u00f1o. Los resultados fueron peores cuando hab\u00eda bolsas periodontales profundas o varias fisuras en el mismo diente (Krell y Caplan, 2018).<\/p>\n<p>Otro estudio mostr\u00f3 una supervivencia elevada de los dientes fisurados con endodoncia, menor cuando la fisura se extend\u00eda hacia la ra\u00edz (Kang et al., 2016). Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica con metaan\u00e1lisis confirm\u00f3 esas tasas altas de supervivencia y se\u00f1al\u00f3 la profundidad de las bolsas como uno de los factores pron\u00f3sticos m\u00e1s importantes (Olivieri et al., 2020).<\/p>\n<h2>C\u00f3mo proteger tus dientes<\/h2>\n<ul>\n<li>Evita morder hielo, huesos de aceituna, granos de ma\u00edz sin reventar, plumas o u\u00f1as.<\/li>\n<li>Si aprietas o rechinas los dientes, com\u00e9ntalo con tu dentista; puede recomendar una guarda de protecci\u00f3n.<\/li>\n<li>No pospongas la revisi\u00f3n de restauraciones muy grandes o desgastadas.<\/li>\n<li>Si un diente duele solo al morder, toma nota de qu\u00e9 alimentos lo provocan y cu\u00e1ndo ocurre el dolor; esa informaci\u00f3n es muy \u00fatil en la consulta.<\/li>\n<li>Mientras esperas la cita, mastica del otro lado para evitar que la grieta avance.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Preguntas frecuentes<\/h2>\n<p><strong>\u00bfUna fisura puede cerrarse sola?<\/strong> No. El esmalte y la dentina no se regeneran como un hueso. Lo que s\u00ed puede hacerse es estabilizar el diente para que la fisura no avance.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSi dejo de sentir dolor, ya se cur\u00f3?<\/strong> No necesariamente. El dolor puede ir y venir mientras la grieta sigue creciendo. Conviene completar la valoraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLas l\u00edneas que veo en mis dientes delanteros son fisuras peligrosas?<\/strong> Muchas veces son l\u00edneas superficiales del esmalte, muy comunes con la edad y sin consecuencias. Tu dentista puede diferenciarlas.<\/p>\n<h2>El final de la historia<\/h2>\n<p>En nuestro caso hipot\u00e9tico, Ricardo volvi\u00f3 a consulta con una lista de los alimentos que le provocaban dolor. Su dentista hizo una prueba de mordida c\u00faspide por c\u00faspide y reprodujo exactamente la punzada en una muela inferior. Con la transiluminaci\u00f3n apareci\u00f3 una fisura fina junto a un empaste antiguo. La pulpa respond\u00eda de forma normal, as\u00ed que le colocaron una protecci\u00f3n que cubr\u00eda las c\u00faspides. El dolor desapareci\u00f3 en pocos d\u00edas. Ricardo aprendi\u00f3 dos cosas: que una radiograf\u00eda limpia no siempre cuenta toda la historia, y que las palomitas sin reventar no son tan inofensivas como parecen.<\/p>\n<h2>Si quieres que lo revise un profesional<\/h2>\n<p>Conoce m\u00e1s sobre las <a href=\"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/dental-veneers-and-crowns\/\">coronas y carillas en The Special Teeth<\/a>. Si vienes de Estados Unidos, nuestra <a href=\"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/dental-tourism-dentist-near-san-diego\/\">gu\u00eda para planear tu visita a Tijuana<\/a> te ayuda con el cruce y los traslados. Cuando quieras, puedes <a href=\"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/request-an-appointment\/\">solicitar una valoraci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Banerji, S., Mehta, S. B., &amp; Millar, B. J. (2010a). Cracked tooth syndrome. Part 1: Aetiology and diagnosis. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/sj.bdj.2010.449\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>British Dental Journal, 208<\/em><\/a>(10), 459\u2013463. https:\/\/doi.org\/10.1038\/sj.bdj.2010.449<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Banerji, S., Mehta, S. B., &amp; Millar, B. J. (2010b). Cracked tooth syndrome. Part 2: Restorative options for the management of cracked tooth syndrome. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/sj.bdj.2010.496\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>British Dental Journal, 208<\/em><\/a>(11), 503\u2013514. https:\/\/doi.org\/10.1038\/sj.bdj.2010.496<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Cameron, C. E. (1964). Cracked-tooth syndrome. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14219\/jada.archive.1964.0108\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>The Journal of the American Dental Association, 68<\/em><\/a>(3), 405\u2013411. https:\/\/doi.org\/10.14219\/jada.archive.1964.0108<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Hilton, T. J., Funkhouser, E., Ferracane, J. L., Gilbert, G. H., Baltuck, C., Benjamin, P., Louis, D., Mungia, R., &amp; Meyerowitz, C. (2017). Correlation between symptoms and external characteristics of cracked teeth. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.adaj.2016.12.023\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>The Journal of the American Dental Association, 148<\/em><\/a>(4), 246\u2013256.e1. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.adaj.2016.12.023<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Hilton, T. J., Funkhouser, E., Ferracane, J. L., Schultz-Robins, M., Gordan, V. V., Bramblett, B. J., Snead, R. M., Manning, W., &amp; Remakel, J. R. (2020). Recommended treatment of cracked teeth: Results from the National Dental Practice-Based Research Network. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.prosdent.2018.12.005\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>The Journal of Prosthetic Dentistry, 123<\/em><\/a>(1), 71\u201378. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.prosdent.2018.12.005<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Kakka, A., Gavriil, D., &amp; Whitworth, J. (2022). Treatment of cracked teeth: A comprehensive narrative review. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1002\/cre2.617\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Clinical and Experimental Dental Research, 8<\/em><\/a>(5), 1218\u20131248. https:\/\/doi.org\/10.1002\/cre2.617<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Kang, S. H., Kim, B. S., &amp; Kim, Y. (2016). Cracked teeth: Distribution, characteristics, and survival after root canal treatment. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2016.01.014\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Journal of Endodontics, 42<\/em><\/a>(4), 557\u2013562. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2016.01.014<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Krell, K. V., &amp; Caplan, D. J. (2018). 12-month success of cracked teeth treated with orthograde root canal treatment. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2017.12.025\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Journal of Endodontics, 44<\/em><\/a>(4), 543\u2013548. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2017.12.025<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Lubisich, E. B., Hilton, T. J., &amp; Ferracane, J. (2010). Cracked teeth: A review of the literature. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1708-8240.2010.00330.x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Journal of Esthetic and Restorative Dentistry, 22<\/em><\/a>(3), 158\u2013167. https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1708-8240.2010.00330.x<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Olivieri, J. G., Elmsmari, F., Mir\u00f3, Q., Ruiz, X.-F., Krell, K. V., Garc\u00eda-Font, M., &amp; Dur\u00e1n-Sindreu, F. (2020). Outcome and survival of endodontically treated cracked posterior permanent teeth: A systematic review and meta-analysis. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2020.01.006\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Journal of Endodontics, 46<\/em><\/a>(4), 455\u2013463. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2020.01.006<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Opdam, N. J. M., Roeters, J. J. M., Loomans, B. A. C., &amp; Bronkhorst, E. M. (2008). Seven-year clinical evaluation of painful cracked teeth restored with a direct composite restoration. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2008.04.011\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Journal of Endodontics, 34<\/em><\/a>(7), 808\u2013811. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2008.04.011<\/p>\n<p class='apa-ref' style='padding-left:2em;text-indent:-2em'>Seo, D.-G., Yi, Y.-A., Shin, S.-J., &amp; Park, J.-W. (2012). Analysis of factors associated with cracked teeth. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2011.11.017\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Journal of Endodontics, 38<\/em><\/a>(3), 288\u2013292. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.joen.2011.11.017<\/p>\n<p style='font-size:14px;color:#4F5F69'>Imagen principal: <a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@yas_abedini?utm_source=the_special_teeth&amp;utm_medium=referral\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Yasaman Abedini<\/a> \/ Unsplash. Las fotograf\u00edas son im\u00e1genes de stock ilustrativas: no muestran pacientes, casos ni resultados de The Special Teeth.<\/p>\n<p>Informaci\u00f3n educativa. La valoraci\u00f3n profesional determina el diagn\u00f3stico y las opciones apropiadas para cada persona.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un dolor breve al morder o al soltar, que va y viene, puede ser una fisura invisible en las radiograf\u00edas. Se\u00f1ales, diagn\u00f3stico y opciones de tratamiento seg\u00fan la evidencia.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2820,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"page_builder":"","footnotes":""},"categories":[29],"tags":[],"class_list":["post-2808","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-decisiones-y-cuidados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2808"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3505,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808\/revisions\/3505"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thespecialteeth.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}