Boca seca (xerostomía): por qué ocurre y cómo proteger tus dientes cuando falta saliva

La saliva protege los dientes mucho más de lo que imaginas. Qué causa la boca seca, por qué aumenta el riesgo de caries y qué medidas ayudan según la evidencia.

La boca seca, llamada xerostomía, es la sensación de falta de saliva. Puede ser una molestia ocasional, pero cuando es persistente afecta el habla, la masticación, el gusto y, sobre todo, la salud de los dientes, porque la saliva es una de sus principales defensas. Entender sus causas ayuda a aliviarla y a prevenir sus consecuencias.

Imagina esta escena hipotética: Doña Elena tiene 68 años y toma varios medicamentos para la presión, para dormir y para la vejiga. Hace meses que despierta con la lengua pegada al paladar, le cuesta tragar el pan y su dentadura parcial le lastima. En su última revisión le encontraron tres caries nuevas cerca de las encías, algo que no le pasaba desde hacía años. “Si me cepillo igual que siempre, ¿qué cambió?”, pregunta.

Xerostomía e hiposalivación: no son lo mismo

Los especialistas distinguen dos conceptos. La xerostomía es la sensación subjetiva de boca seca. La hiposalivación es la disminución medible de la cantidad de saliva. A menudo van juntas, pero no siempre: hay personas que sienten la boca seca con un flujo normal y otras que producen poca saliva sin notarlo (Villa et al., 2015). Por eso, ante la sospecha, conviene una valoración que mida el flujo salival.

Es un problema común. Una revisión sistemática con metarregresión estimó que alrededor de una de cada cinco personas refiere boca seca, con cifras más altas en adultos mayores y en mujeres (Agostini et al., 2018).

Por qué la saliva es tan importante

La saliva hace mucho más que humedecer. Neutraliza los ácidos que producen las bacterias, arrastra restos de comida y azúcares, aporta calcio y fosfato para reparar el esmalte y contiene sustancias que controlan a los microorganismos. Cuando el flujo disminuye, todas esas funciones se debilitan y el riesgo de caries aumenta, sobre todo en las raíces expuestas y cerca de las encías (Dawes, 2008).

También participa en la masticación, en la percepción del sabor y la textura, en la formación del bolo alimenticio y en el inicio de la digestión (Pedersen et al., 2018). Por eso, quien tiene la boca seca suele notar que la comida “no pasa”, que los sabores cambian y que hablar por mucho tiempo resulta incómodo.

Las causas más frecuentes

Medicamentos

Son la causa más común. Una revisión sistemática patrocinada por el Taller Mundial de Medicina Oral elaboró una guía con cientos de medicamentos asociados con disfunción de las glándulas salivales, entre ellos antidepresivos, antihistamínicos, antihipertensivos, medicamentos para la vejiga hiperactiva y otros (Wolff et al., 2017). En adultos mayores, un metaanálisis confirmó que varios grupos de medicamentos de uso frecuente se asocian con boca seca, y que el riesgo aumenta cuando se combinan varios (Tan et al., 2018). Ese es justamente el caso de Doña Elena.

Enfermedades

El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune que afecta a las glándulas que producen saliva y lágrimas. Sus criterios de clasificación internacionales incluyen, entre otros elementos, la medición del flujo salival (Shiboski et al., 2017). La diabetes mal controlada, la deshidratación, la respiración por la boca y algunas enfermedades neurológicas también pueden contribuir.

Tratamientos contra el cáncer

La radioterapia en la cabeza y el cuello puede dañar las glándulas salivales. Una revisión sistemática encontró que la hiposalivación y la xerostomía son muy frecuentes tras estos tratamientos, pueden ser duraderas y afectan de forma importante la calidad de vida (Jensen et al., 2010).

Señales de alerta

  • Sensación pegajosa o seca en la boca, sobre todo al despertar.
  • Dificultad para masticar, tragar o hablar por tiempo prolongado.
  • Labios agrietados, lengua seca o enrojecida.
  • Mal aliento persistente.
  • Dentaduras que se aflojan o lastiman.
  • Caries nuevas, sobre todo cerca de las encías.

¿Qué se puede hacer?

El manejo combina tres objetivos: identificar la causa, aliviar los síntomas y proteger los dientes. Un resumen de recomendaciones de la Asociación Dental Americana propone revisar los medicamentos con el médico, usar sustitutos de saliva y estimulantes sin azúcar, reforzar la prevención con flúor y, en algunos pacientes, considerar medicamentos que estimulan la producción de saliva bajo supervisión médica (Plemons et al., 2014).

Revisar los medicamentos

Nunca hay que suspender un medicamento por cuenta propia, pero sí vale la pena preguntar al médico si existe una alternativa con menos efectos en la saliva, si se puede ajustar la dosis o el horario. Llevar una lista actualizada de todo lo que tomas, incluidos suplementos y productos de venta libre, tanto a tu médico como a tu dentista facilita mucho esta revisión.

Aliviar la sequedad

  • Beber agua a sorbos durante el día.
  • Masticar chicle o usar caramelos sin azúcar, de preferencia con xilitol, para estimular la saliva.
  • Usar geles, sprays o sustitutos de saliva, sobre todo por la noche.
  • Usar un humidificador en la habitación.
  • Evitar el alcohol, el tabaco, el exceso de cafeína y los enjuagues con alcohol.

Una revisión Cochrane sobre terapias tópicas encontró que algunos productos pueden mejorar los síntomas, pero que la evidencia es de baja calidad y ningún producto ha demostrado ser claramente superior a los demás (Furness et al., 2011). Por eso, muchas veces se prueba qué funciona mejor para cada persona.

Proteger los dientes

Como la saliva ya no protege igual, la prevención tiene que reforzarse. Las guías para clínicos recomiendan pastas con flúor de mayor concentración cuando el riesgo es alto, aplicaciones profesionales de flúor, controlar la frecuencia de azúcares y acudir a revisiones más seguidas (Hopcraft y Tan, 2010).

Preguntas frecuentes

¿La boca seca es normal en la vejez? Es más frecuente, pero no se debe solo a la edad. En muchos casos se relaciona con los medicamentos o con enfermedades, y vale la pena buscar la causa.

¿Tomar más agua lo resuelve? Ayuda a aliviar la sensación, pero no sustituye todas las funciones de la saliva. Si la sequedad persiste, conviene una valoración.

¿Por qué me salen caries si me cepillo bien? Porque sin suficiente saliva los ácidos permanecen más tiempo sobre los dientes y el esmalte se repara menos.

El final de la historia

En nuestro caso hipotético, el odontólogo de Doña Elena le explicó que la combinación de sus medicamentos probablemente explicaba la sequedad y las caries nuevas. Con esa información, su médica ajustó uno de los tratamientos. Además, Doña Elena empezó a usar un gel de saliva por las noches, chicle sin azúcar después de comer y una pasta con mayor concentración de flúor indicada por su dentista. Se trataron las caries y, en las revisiones siguientes, no aparecieron nuevas. Su historia muestra que la boca seca tiene causas que se pueden investigar y consecuencias que se pueden prevenir.

Si quieres que lo revise un profesional

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Referencias

Agostini, B. A., Cericato, G. O., da Silveira, E. R., Nascimento, G. G., Costa, F. S., Thomson, W. M., & Demarco, F. F. (2018). How common is dry mouth? Systematic review and meta-regression analysis of prevalence estimates. Brazilian Dental Journal, 29(6), 606–618. https://doi.org/10.1590/0103-6440201802302

Dawes, C. (2008). Salivary flow patterns and the health of hard and soft oral tissues. The Journal of the American Dental Association, 139(Suppl), 18S–24S. https://doi.org/10.14219/jada.archive.2008.0351

Furness, S., Worthington, H. V., Bryan, G., Birchenough, S., & McMillan, R. (2011). Interventions for the management of dry mouth: Topical therapies. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2011(12), Article CD008934. https://doi.org/10.1002/14651858.cd008934.pub2

Hopcraft, M. S., & Tan, C. (2010). Xerostomia: An update for clinicians. Australian Dental Journal, 55(3), 238–244. https://doi.org/10.1111/j.1834-7819.2010.01229.x

Jensen, S. B., Pedersen, A. M. L., Vissink, A., Andersen, E., Brown, C. G., Davies, A. N., Dutilh, J., Fulton, J. S., Jankovic, L., Lopes, N. N. F., Mello, A. L. S., Muniz, L. V., Murdoch-Kinch, C. A., Nair, R. G., Napeñas, J. J., Nogueira-Rodrigues, A., Saunders, D., Stirling, B., von Bültzingslöwen, I., . . . Brennan, M. T. (2010). A systematic review of salivary gland hypofunction and xerostomia induced by cancer therapies: Prevalence, severity and impact on quality of life. Supportive Care in Cancer, 18(8), 1039–1060. https://doi.org/10.1007/s00520-010-0827-8

Pedersen, A. M. L., Sørensen, C. E., Proctor, G. B., & Carpenter, G. H. (2018). Salivary functions in mastication, taste and textural perception, swallowing and initial digestion. Oral Diseases, 24(8), 1399–1416. https://doi.org/10.1111/odi.12867

Plemons, J. M., Al-Hashimi, I., & Marek, C. L. (2014). Managing xerostomia and salivary gland hypofunction: Executive summary of a report from the American Dental Association Council on Scientific Affairs. The Journal of the American Dental Association, 145(8), 867–873. https://doi.org/10.14219/jada.2014.44

Shiboski, C. H., Shiboski, S. C., Seror, R., Criswell, L. A., Labetoulle, M., Lietman, T. M., Rasmussen, A., Scofield, H., Vitali, C., Bowman, S. J., Mariette, X., & International Sjögren’s Syndrome Criteria Working Group. (2017). 2016 American College of Rheumatology/European League Against Rheumatism classification criteria for primary Sjögren’s syndrome: A consensus and data-driven methodology involving three international patient cohorts. Arthritis & Rheumatology, 69(1), 35–45. https://doi.org/10.1002/art.39859

Tan, E. C. K., Lexomboon, D., Sandborgh-Englund, G., Haasum, Y., & Johnell, K. (2018). Medications that cause dry mouth as an adverse effect in older people: A systematic review and metaanalysis. Journal of the American Geriatrics Society, 66(1), 76–84. https://doi.org/10.1111/jgs.15151

Villa, A., Connell, C. L., & Abati, S. (2015). Diagnosis and management of xerostomia and hyposalivation. Therapeutics and Clinical Risk Management, 11, 45–51. https://doi.org/10.2147/tcrm.s76282

Wolff, A., Joshi, R. K., Ekström, J., Aframian, D., Pedersen, A. M. L., Proctor, G., Narayana, N., Villa, A., Sia, Y. W., Aliko, A., McGowan, R., Kerr, A. R., Jensen, S. B., Vissink, A., & Dawes, C. (2017). A guide to medications inducing salivary gland dysfunction, xerostomia, and subjective sialorrhea: A systematic review sponsored by the World Workshop on Oral Medicine VI. Drugs in R&D, 17(1), 1–28. https://doi.org/10.1007/s40268-016-0153-9

Imagen principal: Spencer Saint-Eloi / Unsplash. Las fotografías son imágenes de stock ilustrativas: no muestran pacientes, casos ni resultados de The Special Teeth.

Información educativa. La valoración profesional determina el diagnóstico y las opciones apropiadas para cada persona.

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