
Soñar que se caen los dientes: lo que dice la ciencia sobre esta pesadilla
Es una de las pesadillas más comunes. Durante siglos se leyó como presagio; un estudio de 2018 encontró una pista mucho más cercana: la propia boca.
En el sueño, un diente se afloja. Lo tocas con la lengua y se desprende. Luego otro, y otro más. Despiertas y lo primero que haces es comprobar que siguen ahí. Siguen ahí. Pero la sensación se queda un rato.
Es una de las pesadillas más comunes que existen. En una encuesta citada por investigadores israelíes, el 39 % de las personas dijo haberla tenido al menos una vez, y casi una de cada seis la tenía de forma recurrente. Durante siglos se le buscó un significado oculto. En 2018, un estudio propuso una explicación mucho más cercana: la propia boca.

Dos mil años de interpretaciones
Pocas imágenes oníricas han acumulado tantas lecturas. En la antigua Grecia, Artemidoro de Daldis, autor de uno de los primeros manuales de interpretación de sueños, asignó significados a cada parte de la boca y relacionó la pérdida de dientes con el pago de deudas. En la tradición judía del Talmud, el sueño se interpretaba como anuncio de la muerte de un familiar, una idea que también circula en la cultura popular mexicana.
Sigmund Freud se burló de esa idea de presagio y propuso significados sexuales. Pero también admitió algo que suele olvidarse: que las molestias reales en los dientes podían influir en el sueño, aunque le parecía una explicación insuficiente. Carl Jung lo relacionó en las mujeres con el parto, y otros autores, con el miedo a envejecer.

El estudio de 2018
Dos investigadoras de la Universidad Ben-Gurión del Néguev, en Israel, Nirit Soffer-Dudek y su colega Rozen, decidieron poner a prueba dos explicaciones rivales. La primera, la psicológica: que estos sueños reflejan angustia o estrés. La segunda, la física: que reflejan alguna molestia en dientes, encías o mandíbula durante el sueño.
Preguntaron a 210 estudiantes universitarios con qué frecuencia soñaban que se les caían los dientes, que caían al vacío o que se asfixiaban. También midieron su nivel de malestar psicológico, la calidad de su sueño y si al despertar sentían los dientes o la mandíbula tensos o adoloridos.
El giro: no era el estrés
Los resultados apuntaron en una dirección inesperada para la tradición psicológica. Los sueños de dientes no se relacionaron con el malestar psicológico. En cambio, sí se asociaron, aunque de forma modesta, con la tensión en dientes, encías o mandíbula al despertar.
El contraste con otras pesadillas fue revelador. Los sueños de asfixia y de caída sí se relacionaron con el malestar emocional, pero no con la tensión dental. Es decir, cada tipo de pesadilla parecía tener su propio origen.
Curiosamente, los sueños de dientes no se asociaron con rechinar los dientes, sino con la sensación de tensión. Las autoras recuerdan que la proporción de personas con estos sueños y la de quienes tienen bruxismo en algún momento son parecidas, lo que invita a seguir investigando.
Lo que el estudio no dice
Las propias autoras lo presentan como un estudio preliminar, y sus límites importan:
- La muestra eran estudiantes jóvenes, en su mayoría mujeres.
- Todo se midió con cuestionarios, sin registros del sueño en laboratorio.
- Muestra una asociación, no una causa. Incluso podría ser al revés: que el sueño provoque apretar la mandíbula.
Por eso un sueño no sirve para diagnosticar bruxismo, ansiedad ni ninguna otra condición. Y, desde luego, no anuncia desgracias.
Lo que se sabe y lo que sigue en discusión
Documentado:
- Es un sueño frecuente: cerca del 39 % lo ha tenido alguna vez, según una encuesta.
- En un estudio de 2018 se asoció con tensión dental al despertar, no con malestar psicológico.
En discusión:
- Si la molestia dental causa el sueño o al revés.
- Si los resultados se repiten en otras poblaciones.
Cuándo sí conviene revisarte
El sueño en sí no necesita tratamiento. Pero si además despiertas con la mandíbula cansada, dolor en las sienes, sensibilidad o dientes desgastados, vale la pena revisarlo, porque esos sí son síntomas que pueden tener explicación y solución. Te lo contamos en Bruxismo: por qué aprietas o rechinas los dientes y qué puedes hacer.
Durante dos mil años, esta pesadilla se leyó como un mensaje del destino. Quizá el mensaje venía de mucho más cerca: de una mandíbula que pasó la noche trabajando.
